LOS ORÍGENES DEL FLAMENCO

LAS RAÍCES DEL FLAMENCO

 

El flamenco, se trata de un arte muy antiguo que encuentra su cuna en Andalucía, en la rivera del Guadalquivir. A las orillas de este río es donde se sitúa a la más antigua civilización Ibérica, la de los tartesos, que gozaban de una gran cultura y eran muy aficionados a la música y al baile, aunque hoy por hoy desconocemos como eran su música o su baile.

 

En el flamenco, encontramos numerosas influencias de muy diversas culturas, ya que por esta tierra pasaron las más diversas civilizaciones y culturas. Fenicios, griegos, cartagineses, romanos, judíos, musulmanes, godos y gitanos se han asentado en esta tierra durante siglos. Estas influencias han sido impregnadas con toda seguridad en la música y el baile de Andalucía. Las primeras reseñas de castañuelas y posiciones de brazos y pies como las del flamenco actual las tenemos de la época romana, de unas bailarinas de la ciudad de Gades, actual Cádiz, fundada por los fenicios.

 

Aunque su nacimiento se fija en el siglo XVIII, el flamenco tiene sus raíces en épocas anteriores, como ya hemos comentado, incluyendo elementos de danza y musicales de otras culturas anteriores y cuyo mestizaje dio lugar al surgimiento de este arte andaluz.

 

Si hay una cultura que se asocia directamente al flamenco esa es la gitana, tal vez porque ha sido la que más ha aportado al desarrollo de este arte, aunque no ha sido la única, ya que incluso recoge influencias africanas y caribeñas, además de las árabes, judías y cristinas que hemos mencionado anteriormente.

 

El flamenco, durante su larga historia ha sido permeable a las más variadas influencias y es tan puro como mestizo. El flamenco nace del propio pueblo, tiene una raíz evidente y eminentemente folclórica, es un arte indiscutible. Es conocido por su gran intensidad emocional, por el derroche de sentimientos que los artistas imprimen en las interpretaciones. Y es que si hay algo que caracteriza al flamenco es su poder para transmitir sentimientos, ya que en su origen los primeros flamencos usaban este arte para expresar las vivencias emocionales.

 

El flamenco es una de las manifestaciones artísticas más populares de nuestro país. Son alegrías, soleas, seguidillas y tantos otros palos que sirven como expresión para mucha gente de esta tierra. Es una música que hace sentir a propios y ajenos cuando arranca la guitarra, el cante suena a “quejío”, a sentimiento profundo, acompañado de taconeo, palmas y castañuelas, formando armonía y magia hasta que aparece el ángel, el duende. Adueñándose del momento. Las letras flamencas están cargadas de dolor, alegría, pasión, angustia, amor o desamor, entre otros sentimientos. Sentimientos que también se reflejan incluso en el nombre que tienen algunos de estos palos, como son la soleá o las alegrías. El flamenco es parte de nosotros, es nuestro folklore, nuestra cultura, nuestra esencia. Son nuestras raíces.

 

El flamenco fue declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en 2010.